Lo que necesitamos es creatividad, no metros cuadrados (Fàbrica Futur Barcelona)



¿Sabían que en Barcelona, aún tras siete años de crisis económica e inmobiliaria, el precio medio de la vivienda por metro cuadrado es de más de 3.200 €? ¿Y que, en según que barrios, este precio sube hasta los 4.500 €/m2? ¿Y saben cuál es la superficie, por término medio, de una vivienda habitual en Barcelona? Son 87 m2. Ochenta y siete metros cuadrados.

Hagan los números. En 2014, una vivienda media barcelonesa con un precio medio barcelonés cuesta 278.400 euros. Y si se van al centro de la ciudad, no esperen pagar menos de 350.000 euros. En 2014. Tras siete años de crisis.

¿Pero saben qué es lo verdaderamente doloroso? Que esos 87 metros cuadrados están vacíos.

El arquitecto José Miguel Prada Poole dice que vivimos en casas vacías. Y qué quieren que les diga: tiene razón. Porque, efectivamente, cuando vamos a trabajar, la casa está vacía. Pero aún más; cuando estamos en el salón, el dormitorio está vacío. Y cuando dormimos nuestras ocho horas cada noche, son ocho horas en las que el salón y la cocina y el pasillo están vacíos. ¿Y el trastero y la terraza? Vacíos. ¿Y esos dos preciosos cuartos de baño completamente equipados alicatados hasta el techo con cenefas florales? Vacíos. Metros cuadrados vacíos.

En el Media Lab del MIT han dado una vuelta de tuerca intelectual a las camas plegables y a las mesas plegables, y han creado la CityHome: una vivienda de apenas 20 m2 capaz de transformarse en una de, sí, al menos de 87.

Plegando el espacio. Plegando la casa.

Cuando el salón no se usa, sencillamente desaparece. Cuando la cocina no se usa, se guarda en el armario y cuando dormimos, toda la casa es nuestro dormitorio.

Y es que, por mucha crisis y mucha bajada de precios, parece que lo que verdaderamente necesitamos no son más metros cuadrados, sino plegarnos a nuestra imaginación y confiar ciegamente en la creatividad.