Muebles diferentes para gente creativa (Yorokobu)


 Mira a tu alrededor.

Me apuesto lo que quieras a que en tu salón o en tu dormitorio o en tu cocina hay un mueble que has tenido que montar tú mismo o que llegó por piezas y te lo ensamblaron en casa. Quizá una mesa, a lo mejor un sofá, puede que una silla o una lámpara. No te ha costado muy caro pero es bonito, muy bonito. Una de esos muebles que solemos llamar de «diseño escandinavo», aunque no se haya creado en la mesa de ningún diseñador escandinavo.

Son acciones que haces decenas de veces cada día: sentarse, levantarse, coger un libro de una estantería, encender la luz. De hecho, las haces tantas veces que ya se te ha olvidado lo bonito que te parece ese mueble donde...  Lee esta historia en Yorokobu