Reciclar el espacio. Vivir de nuevo (Fàbrica Futur Barcelona)

LA CENTRAL DEL CIRC Fàbriques de Creació (CC)
(Artículo escrito para #ffbcn | Fàbrica Futur Barcelona

¿Sabían que, en el año 2011, había 283.155 viviendas vacías en la provincia de Barcelona? Ya hemos hecho cuentas alguna otra vez, pero volvamos a hacerlas: son aproximadamente veinticinco millones y medio de metros cuadrados. Más de dos mil quinientas hectáreas. Vacías. Muertas. Sin uso. Si todas esas hectáreas se pusieran una junto a la otra ocuparían más de la cuarta parte de la ciudad de Barcelona.

Imagínenlo. Una cuarta parte de la ciudad estaría vacía. Cada día y cada noche. Vacía. Muerta. Sin uso.

Desde luego, esto es un problema derivado de la crisis inmobiliaria y cuyas soluciones son relativamente complejas. Pero en la ciudad no solo hay viviendas vacías, también hay otros construcciones vacías. Y aquí la solución no es tan difícil. Se trata de reciclar sus espacios. Sí, como suena; como se hace con una lata de aluminio: se reaprovecha para darle un nuevo uso.

En los cuatro últimos años, Barcelona ha llevado a cabo un ambicioso proyecto para que el futuro urbano de la ciudad no esté vacío. Al menos el futuro público. La idea es reconvertir antiguos edificios industriales abandonados, e incluso espacios urbanos intersticiales, en nuevos lugares de ámbito público. En fábricas de creación.

Por ejemplo, el equipo de PLANURBS ha transformado la antigua fábrica Fabra & Coats en un espacio multidisciplinar de teatro o música. Yaiza Alonso y Arancha Manrique han hecho de la decimonónica Can Ricart un nuevo centro de creación audiovisual en medio del Poble Nou. Y Xavier Ruscalleda y Marta Lorenzo, que forman XXM Arquitectura, han conseguido algo que parecía casi imposible: reciclar un espacio que ni siquiera era un edificio. Se llama La Central del Circ y está debajo de la pérgola fotovoltaica del Forum 2004. Un lugar intersticial. Un lugar residual. Un no-lugar. Un lugar que casi no era nada, ahora se destina a talleres, aulas y salas de ensayo para artistas del mundo del circo.

Es casi un salto mortal sin red. Hacer que un espacio que no existía, de repente renazca, que viva de nuevo. Si me apuran, incluso que nazca, que viva. Como solo el uso y el movimiento y las carreras y los saltos y las risas pueden hacerlo.