¿Se puede aprender a ser artista? (Jot Down para Círculo de Bellas Artes y La Fábrica)



Tenemos una imagen del artista. Y es una imagen de la que es difícil escapar, muy formada, fija, casi cincelada en mármol: el artista es una persona solitaria y ensimismada en su investigación y su trabajo. Una persona con un talento especial, un don recibido por los hados o las musas y que manifiesta desde la infancia más temprana. Alguien destinado, predestinado al arte.

¿Pues saben una cosa? Esa imagen es más falsa que un Velázquez comprado en el Retiro. Sí, es cierto que un creador puede tener aptitudes más o menos naturales. Una sensibilidad más enfocada o una predisposición a observar e interpretar el mundo, pero lo más probable es que no tenga nada que ver con infusiones divinas, sino con la educación. La familiar o la ambiental. Incluso algo tan intangible, tan aparentemente hermético como el genio, también se puede aprender. Y enseñar. (Lee este artículo en Jot Down)