Blanca y radiante. (Jot Down para Zalando)



Mi madre se casó de azul. Un traje de chaqueta y falda azul. No es que mi madre fuese una adelantada a su tiempo o una contestataria o tuviese un desafecto especial a las tradiciones, es que mi madre se casó embarazada y, hace cuarenta años, si te casabas embarazada —y eras pobre— estaba mal visto vestirse de blanco. Mi madre no lo sabía pero su vestido de boda no estaba adelantado en el tiempo sino que más bien pertenecía a otro tiempo. A ciento veinte años en el pasado concretamente. Porque hasta 1840, el color que representaba la pureza —y uno de los preferidos en las bodas— era el azul. (Lee este artículo en Jot Down)