Los edificios más feos de España (I): In Tempo, el rascacielos malévolo. (el Economista)



Ya sé que empezar por Benidorm una serie sobre horripilancias arquitectónicas tiene el mismo riesgo que apostar en un combate de boxeo entre Mike Tyson y Karl Lagerfeld, pero que quieren que les diga, de la ciudad que vio nacer a Julio Iglesias y a Eduardo Zaplana (no, pero casi) y que da acogida al acordeón de María Jesús y a María Jesús, solo cabe esperarse las cotas más esplendorosas de la atrocidad constructiva. Y eso es precisamente el edificio In Tempo: una cima de la crueldad visual en forma de rascacielos dorado.

Porque aquí no hemos venido a hablar de problemas económicos, aquí hemos venido a deleitarnos con la fealdad y, amigos, el In Tempo es feo de cojones. No se lleven las manos a la cabeza por la palabrota, es que el edificio adopta la forma no demasiado disimulada de un aparato reproductor masculino.

Si hay algo de cierto en el subconsciente freudiano que califica al rascacielos como símbolo fálico, el In Tempo ha redefinido el concepto llevándolo a sus últimas y absurdas consecuencias: son dos piernas abiertas marcando paquete. No sabemos si los arquitectos del estudio Pérez-Guerras se dejaron llevar por los gustos peculiares de los promotores, si forma parte de su particular exploración artística o si se lo encontraron por casualidad. (Lee este artículo en el Economista)