Dutch Windwheel: un icono 'renovable' que recuerda a un casino de Las Vegas. (el Economista)


El pasado mes de junio se presentó en Róterdam un proyecto que intenta recuperar ese icono holandés pero bajo una perspectiva distinta y decididamente innovadora. Lo llaman Dutch Windwheel, la Rueda de Viento Holandesa.

Se trata de un edificio de compuesto por dos circunferencias, dos afilados toroides prismáticos que se apoyan uno sobre el otro, erguidos hasta alcanzar una altura de 174 metros sobre el canal de Róterdam. La forma propuesta por los arquitectos locales Duzan Doepel y Eline Strijkers es inequívoca y naíf, de una ingenuidad casi gestual, como corresponde a un proyecto que está en fase casi embrionaria.

Sin embargo, el proyecto tiene una ambición no solo urbana o nacional, sino incluso planetaria. Impulsada por la oficina BLOC y la constructora Meysters, y con el apoyo ?al menos conceptual- del ayuntamiento de Róterdam, esta Rueda del Viento se propone albergar un programa mixto residencial, comercial y hotelero en su anillo interior, mientras que el exterior funcionaría como una colosal noria. (Lee esta crítica en el Economista)