Arquitectura Corporativa (VI): Fundación Ford, un bosque dentro de un rascacielos de Nueva York. (el Economista)



Por eso, es curioso que uno de los mejores edificios de Nueva York tenga tan solo doce plantas. Pero resulta que esas doce plantas contienen el espacio más interesante y también más esbelto de la ciudad. Porque la sede de la Fundación Ford es un bosque dentro de un edificio y también es uno de los más brillantes ejemplos de arquitectura corporativa del mundo.

La sede de la Fundación Ford se inauguró en 1968 y aún sigue funcionando a fecha de hoy. Sé perfectamente que hay mil lugares para visitar en Nueva York pero, si pueden, acérquense al extremo oriental de la calle 42 y quizá puedan ver un edificio que está casi oculto entre todos los demás estímulos arquitectónicos de la ciudad. En su interior les espera una de las más formidables experiencias de la Gran Manzana. Solo tienen que sentarse junto al estanque central y escuchar unos instantes el murmullo del agua y después levantar la vista hacia ese bosque que crece en el interior de un rascacielos de Manhattan. (Lee esta pieza en el Economista)