El nacionalismo kitsch anti-soviético: Skopie 2014, apología de la horterada. (el Economista)



Un Museo de Arqueología que mezcla las columnas jónicas con el muro-cortina de vidrio. Un Museo de la Lucha Macedonia lleno de pilastras neorrománicas y neobizantinas ejecutadas con hormigón y enfoscado. Un Teatro Nacional salpicado de estatuas que sirven de pináculo a balaustradas que parecen extraídas del decorado de una película de James Ivory.

La referencia no es gratuita. La operación Skopje 2014 no ha construido una verdadera ciudad, la ha transformado en un decorado, en un atrezo falso que bien podría haberse hecho de cartón piedra. (Lee esta crítica en el Economista)