El terror urbanístico de la burbuja (IV): esquí en el páramo castellano. (el Economista)




Pero claro, como la gallina de los huevos de oro debe ser una fábula que el ser humano no termina de metabolizar del todo, aquí decidimos rizar el rizo de la incoherencia: no nos valía con esquiar en montañas nevadas, no, quisimos hacerlo en medio del páramo castellano. Concretamente, en Villavieja del Cerro, una pedanía de menos de 100 habitantes al noroeste de Tordesillas. Parecería un más difícil todavía digno de los mejores circos de tres pistas, si no fuese porque, a favor de todo pronóstico, la cosa salió mal.

El sinsentido comenzó, como casi todos los de este tipo, a mediados de la década pasada, cuando el calor de la burbuja económica alumbraba todos los parajes, incluso los más fríos de la meseta vallisoletana. De hecho, "Meseta Ski" es el nombre que iba a tener el fastuoso complejo de esquí en seco que se instalaría en el cerro que da nombre a Villavieja. (Lee este artículo en el Economista)