¿Merece Alejandro Aravena el Premio Pritzker? (el Economista)



Mi principal objeción respecto a premio de este año tiene que ver con la edad del arquitecto chileno. El Pritzker, al igual que sucede con el Nobel, solo se concede una vez en la vida; y al igual que sucede con el Nobel de Literatura, no se entrega por una obra en particular sino que premia una trayectoria completa. Piensen que s Sverre Fehn se lo concedieron con 73 años y el ya mencionado Frei Otto fue galardonado pocos días antes de morir a los 89. Aravena tiene apenas 48 años, lo cual, en el mundo de la arquitectura, equivale a ser una joven promesa.

Quizá dentro de 20 años, cuando sepamos cómo se ha comportado el tiempo con las obras que el chileno proyecte a partir de ahora, podamos afirmar categóricamente si fue un digno merecedor del galardón más prestigioso de la profesión. (Lee esta columna en el Economista)