La frontera que atraviesa una biblioteca. (Yorokobu)



Y con todo, siempre podemos ir un poco más allá. Posiblemente uno de los récords del mundo de estupidez fronteriza se encuentra en el pequeño pueblo de Stanstead/Derby Line, en el este de Canadá y Estados Unidos. ¿Por qué me refiero a Stanstead/Derby Line como una única población? Pues en primer lugar porque, entre los dos, apenas suman 3.400 habitantes según el último censo. Y en segundo lugar porque, pese a que técnicamente Stanstead pertenece a Quebec y Derby Line a Vermont, si nos fijamos en la vista aérea, comprobaremos que no existe ninguna división real.

De hecho, en 1901 los gobiernos municipales se pusieron de acuerdo para construir un edificio común: la Haskell Free Library and Opera House. Un edificio dotacional que serviría de biblioteca pública y auditorio a todos los vecinos. Levantado en estilo neoclásico con fachadas de ladrillo y granito, desde fuera no parece una construcción especialmente relevante, aunque está considerada como Lugar Histórico tanto en Canadá como en USA. Para entender su importancia, habría que fijarse en el emplazamiento preciso dónde se enclava el edificio.

Exacto. La Haskell Free Library se construyó intencionadamente justo en medio de la frontera. Así, las estanterías de los libros se encuentran en el lado canadiense mientras que la recepción está en el de Estados Unidos. De igual manera, mientras que el escenario del auditorio es técnicamente francófono, la mitad de la platea cuchichea en perfecto inglés americano. (Lee este artículo en Yorokobu)