El terror urbanístico de la burbuja (V): la caracola de Toyo Ito yace muerta en Torrevieja. (el Economista)



Así que encargan a Toyo Ito el diseño del centro al que bautizan como Parque de Relajación. En el año 2000, Ito pasa por ser uno de los arquitectos más innovadores y sensibles del panorama internacional, por lo que parece que la apuesta es tan sólida como ambiciosa. Y desde luego que era ambiciosa: un gran balneario compuesto por tres edificios bordeado por dunas artificiales de ocho y diez metros de altura, además de la previsión urbanística de construir hoteles y servicios de ocio ligados al centro.

Pero para el año 2006 solo se había levantado uno de los edificios, prácticamente terminado, pues en diciembre de 2004, la Dirección General de Costas ordenó la paralización de las obras porque el proyecto invadía el dominio público marítimo-terrestre y la zona de servidumbre de tránsito del parque natural de las lagunas de Torrevieja y la Mata. Luego llego la bomba termonuclear a la que llamamos "crisis económica" y aparecieron necesidades municipales más acuciantes que terminar el balneario, que fue así abandonado a su suerte en medio del llano desértico junto a la Laguna Rosa.

Durante estos últimos años, las ruinas inacabadas del edificio de Ito fueron ocupadas por personas sin hogar y se convirtieron en poco más que un basurero descuidado. Este deterioro, unido al desamparo gubernamental, sirvieron de combustible al incendio que destruyó parte de la obra en marzo de 2012. (Lee esta historia en el Economista)